Padrinos Solidarios suma alternativas para que las dificultades cotidianas no sean un impedimento para que los niños y niñas tengan acceso a estudiar.
Cuando llueve, llegar a la escuela puede ser más difícil para los chicos y chicas del Jardín San José, en el barrio Varadero Sarsotti de la ciudad de Santa Fe. Las calles de tierra, la falta de mantenimiento y los anegamientos complican los traslados y pueden convertirse en un obstáculo para asistir a clases.
Para acompañar a las familias frente a esta situación, desde Padrinos Solidarios impulsamos una acción concreta. En 2025, con fondos del programa, compramos botas de lluvia para todos los niños y niñas del jardín. Este año, sumamos impermeables y paraguas para completar sus equipos y ayudarlos a llegar a la escuela también en los días de mal tiempo.
Las fotos que acompañan esta nota muestran a un grupo de niñas del jardín camino a la escuela, preparadas para la lluvia. Una escena cotidiana que refleja cómo, a partir de una necesidad concreta, es posible generar mejores condiciones para sostener la asistencia escolar.
Esta iniciativa se suma al compromiso que asumimos en abril al adherir a la campaña #ArgentinaALaEscuela, impulsada por Argentinos por la Educación junto a otras organizaciones de la sociedad civil. La campaña buscó visibilizar cuánto tiempo de aprendizaje pierden los estudiantes cuando no asisten a clases. Desde Padrinos Solidarios, trabajamos para que las dificultades cotidianas no sean un impedimento y para que cada día cuente.




