¿Qué relación existe entre blockchain, trazabilidad, bosques y créditos de carbono? ¿Qué nuevas herramientas necesitan los productores y las empresas para responder a las demandas de los mercados? ¿Y qué lugar tienen los futuros profesionales frente a estos desafíos?
Esas fueron algunas de las preguntas que atravesaron la participación de la Asociación Cultural para el Desarrollo Integral (ACDI) en las 22.ª Jornadas Universitarias de Administración Rural (JUAR), organizadas por la Licenciatura en Administración Rural de la Universidad Tecnológica Nacional – Facultad Regional Resistencia (UTN FRRe).
El encuentro, realizado el 30 de septiembre, convocó a estudiantes, docentes, graduados y profesionales vinculados al sector agropecuario y forestal. Para ACDI, fue una oportunidad para llevar al ámbito universitario experiencias que surgen del trabajo directo con los territorios y mostrar cómo la innovación puede convertirse en herramientas concretas para los sistemas productivos.
Del aula al territorio
Durante la jornada, el Lic. Lucas Cepeda, coordinador de Bosques Verificados en ACDI, presentó una experiencia que combina información geoespacial, auditoría independiente y tecnología blockchain para generar trazabilidad socioambiental.
La jornada también permitió conocer el trabajo que ACDI desarrolla junto al Instituto de Investigaciones Forestales y Agropecuarias (IIFA Chaco), con financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI), para analizar nuevas alternativas de financiamiento ambiental.
El presidente del IIFA Chaco, Ing. Gonzalo Riaño, presentó los avances de un estudio de factibilidad para evaluar el acceso al mercado voluntario de créditos de carbono a través del manejo de renovales en la provincia del Chaco.
Formar profesionales para los desafíos que ya están ocurriendo
Para ACDI, estos espacios de intercambio son también una forma de acercar el trabajo que se desarrolla en los territorios a quienes hoy se están formando y mañana tendrán que tomar decisiones en el sector.
La participación en las JUAR reafirma así la importancia de conectar universidad, territorio, sector productivo y organizaciones que trabajan en desarrollo sostenible, generando espacios donde el conocimiento pueda convertirse en soluciones aplicables a las realidades de la región.




