En el marco del proyecto Laboratorios Agroeducativos, trabajamos para consolidar una huerta como espacio clave de aprendizaje, alimentación y trabajo colectivo en la escuela primaria N° 288 de la localidad de Santa Ana, en el departamento Río Chico, al sur de Tucumán.
Ubicada a unos 6 kilómetros del casco urbano, la institución reúne a un equipo de 20 educadores y alrededor de 120 estudiantes provenientes de familias que dependen del trabajo rural estacional de la cosecha de limón, caña de azúcar o arándano.
La escuela representa un espacio de convivencia importante para los niños y niñas, porque no solo estudian sino que también desayunan, almuerzan y meriendan. En este sentido, la instalación de una huerta como herramienta estratégica de aprendizaje se convierte en un aliado para el fortalecimiento del trabajo en equipo, hábitos de alimentación saludable y cuidado del ambiente.
“Participar en los ciclos de formación de Laboratorios Agroeducativos de ACDI representa para nosotros una instancia muy enriquecedora que nos permite incorporar conocimientos técnicos y aprovechar mejor los espacios disponibles”, señaló la directora, profesora Virginia Guaraz.
Proyección a futuro
Distintos educadores de la escuela asumieron el desafío de incorporar los contenidos de manera transversal en materias como Ciencias Naturales, Matemática y Tecnología, fortaleciendo así el enfoque pedagógico del proyecto.
El objetivo es que la huerta se consolide como un espacio de aprendizaje y un recurso concreto para la comunidad, logrando que parte de la producción se destine al comedor escolar y los excedentes se compartan con sus familias.




