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Noticia



LAS CORDILLERAS DEL MONTE

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26-08-2017

El 17 de Agosto, el Futuro está en el Monte congregó en Santiago del estero a diversos actores público y privados, nacionales y provinciales para avanzar en una plataforma de coordinación público-cívico-privada que movilice, oriente y articule llos esfuerzos hacia modelos productivos que incrementen la competitividad de las producciones integradas al bosque nativo.

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Funcionarios y técnicos de cinco Ministerios y Jefatura de Gabinete del Gobierno Nacional, funcionarios del Gobierno de Santiago del Estero y Tucumán, representantes de organismos multilaterales, empresarios, Organizaciones de la Sociedad Civil, Cooperativas, productores, emprendedoras, dan comienzo a las actividades en las instalaciones de COOPSOL, una cooperativa que integra toda la cadena de producción de la miel y cuyas alianzas se expanden en todo el Gran Chaco Americano con el sueño de consolidar la producción apícola orgánica y bajo criterios de Comercio Justo en la estructura productiva campesina del Gran Chaco.

LA CORDILLERA DE LOS ESFUERZOS COLECTIVOS ARTICULADOS

Todo comienza con la presentación de El Futuro está en el Monte y lanzan su visión: en los próximos tres años hay que apoyar fuertemente a 10.000 productores, emprendedores y emprendedoras del Gran Chaco para que den un salto cuantitativo y cualitativo de su producción y se conviertan en los motores del desarrollo local, liberando todo el potencial de esta región, de su gente, de su tradición, de sus bosques. Semejante desafío requiere planificación, reunir todo lo necesario, prepararse.

La expedición libertadora tuvo un costo de 2 millones de pesos de entonces, cuando el ingreso de un jornalero rondaba los 10 pesos mensuales. Aproximadamente la mitad fue aportado el Directorio desde Buenos Aires, el resto provino de lo aportado por Cuyo, otras provincias y aportes voluntarios. Pueyrredón era quien cumplía con todo lo que podía ante los reclamos de San Martín debiendo enfrentar los intereses dominantes en Buenos Aires, a los que en última instancia respondía. “Y, ¡carajo!, no me vuelva usted a pedir más, si no quiere recibir la noticia de que he amanecido en un tirante de la Fortaleza” le escribía en una carta Pueyrredón a San Martín.

Doscientos años después, también se requieren hombres y mujeres valientes en la ciudad portuaria, trabajadores incansables en la gestión pública nacional que miran lejos para que nadie se quede atrás. La inversión, tanto pública como privada en esta región, hasta el momento fue insuficiente para concretar las transformaciones productivas necesarias para la difusión de modelos productivos inclusivos y sostenibles. Las oportunidades de producciones sustentables que el bosque ofrece tienen escasa visibilidad y enfrentan dificultades para encontrar financiamiento público o inversores privados interesados. 

Reunir 4.000 soldados de línea, más 1200 auxiliares y arrieros, además de armas, alimentos, vestimentas, etc. no fue tarea fácil. Llevó casi 3 años a San Martín esta preparación y se logró sin dudas gracias a la solidaridad y la entrega a la causa revolucionaria del pueblo cuyano. Las provincias tuvieron siempre un rol preponderante en la preparación, asistencia y resultado del cruce de los Andes.

En estos días en la Santiago del Estero tuvimos la oportunidad de conocer y trabajar junto a funcionarios, técnicos, cooperativas, organizaciones civiles de esta provincia y otras vecinas que comparten el bioma Gran Chaco, ocupados también en cómo expandir actividades que permitan a las comunidades que viven en los bosques nativos desarrollar actividades económicas rentables y competitivas basadas en los ecosistemas. 

LA CORDILLERA DEL CONOCIMIENTO

Durante la tarde del jueves viajamos “chaco adentro”. Almorzamos junto a las familias de APONA, una asociación de pequeños productores y familias campesinas que producen miel integrados a COOPSOL. Más de cien emprendimientos que ya cuentan con certificación Bio y FLO de Comercio Justo. Visitamos también organizaciones campesinas dedicadas a la producción ganadera en tierras comunitarias que nos mostraron como trabajan para intensificar su producción conservando la integralidad de sus montes. A la noche, conocimos la red Hacedores de Quesos y a las Pastoras del Monte del sudeste de Tucumán, mujeres y hombres apasionados por alimentos ricos, sanos y justos. Aprendimos sobre hospitalidad, unión y honor. Escuchamos historias liberadoras, de luchas, de victorias y derrotas.

El Futuro está en el Monte tiene un único enemigo: lo que creemos ya saber. Quebrar las filas de este enemigo, evitar caer de las cornisas hacia los pozos de lo que ya conocemos implicará siempre este contacto directo con la realidad, confiar y seguir a los que están en el lugar, llegar más con preguntas que con respuestas, con-moverse.

 

Muchas veces la lejanía geográfica con las Universidades e Institutos de I+D, los altos costos para desarrollar investigaciones en el lugar y desplegar transferencias tecnológicas (movilidad, falta de infraestructura, etc.), la diversidad cultural y de lenguas, configuran un escenario que no favorece el desarrollo innovaciones, tecnologías y nuevas prácticas que impulsen producciones sostenibles generadoras de ingresos que permitan la superación de la pobreza en el Gran Chaco.

En los cuarteles, Fray Luis Beltrán impuso un frenético ritmo de producción. Montó un taller en el que trabajaban por turnos 700 artesanos y operarios. Ya no quedaban campanas en las iglesias de la zona, ni ollas en muchas casas, todo era fundido para crear nuevas cosas necesarias para la lucha y las máquinas necesarias para reducir la desigualdad entre aquellos hombres y la majestuosidad de la cadena montañosa. “Si los cañones tienen que tener alas, los tendrán” se lo escuchaba decir.

Hoy, los cuarteles de El Futuro está en el Monte son los INTA, las Universidades, los Institutos de investigación. Por eso visitamos el día viernes el Campo Experimental La María del INTA de Santiago del Estero y la Estación Experimental Fernandez de la Universidad Católica de Santiago del Estero y conocimos a los Fray Luis Beltran que día a día salen a buscar bronces al monte para forjar nuevos conocimientos.

 

LA CORDILLERA DE LAS DISTANCIAS

El territorio extenso y semiárido del Gran Chaco, así como procesos socio-económicos históricos que llevaron a una escases de la conectividad, tanto por falta de carreteras, de servicios de comunicación (postal, telefónicos, etc.), de servicios de transporte, etc., condujo a un aislamiento tanto de las familias como de las comunidades, y de estas con los diferentes centros de generación de conocimientos. El aislamiento hace extremadamente lentos y caros los procesos de innovación.

Equipar, vestir, alimentar y proveer de todo lo necesario a los 5.200 hombres que, entre tropa de línea y auxiliares, participarían del cruce de los Andes requirió resolver problemas de todo tipo. Un rubro importante era el transporte. En total se requirieron unas 7.000 mulas, más otras 5.000 de reemplazo. Fue necesario organizar arreos de todas las provincias para lograrlo.

Y esas cosas del Chaco que te podés quedar empantanado tanto en las épocas de lluvia como en las épocas de sequía. Una camioneta se quedó en una laguna de polvo. Otra vino a rescatarla. Tener camionetas no es un lujo. No hay otra forma de llegar a la gente. Expandir los Centros Gran Chaco Nanum otra prioridad. El acceso a Internet, a las tecnologías, la alfabetización digital es potencialmente enorme para salvar la dispersión geográfica y el aislamiento de las comunidades y permite que el conocimiento y las experiencias se difundan

  

LA UNION LIBERTADORA

San Martín se refirió siempre con un claro “nosotros” cuando se refería a sus acciones. No cruzó los Andes por su vocación de andinista, lo hizo dirigiendo una empresa colectiva, que implicó el conmovedor compromiso de las provincias e indirectamente el esfuerzo de todo el país. Sin caminos trazados, por senderos peligros, con miles de hombres mal vestidos, mal montados y mal alimentados, se lanzó con lo que tenía, porque era el tiempo de emprender. En 1817, un ejército popular, compuesto por gauchos, negros e indios, se puso en marcha por la libertad.

  



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