Son personalidades reconocidas y comprometidas con el desarrollo social y sostenible

 

En el marco del 30° aniversario de la constitución de nuestra asociación, personas reconocidas por sus méritos en diversos ámbitos se suman a nuestro equipo para enfrentar en conjunto los desafíos del desarrollo social y sostenible.

Son los Embajadores de Buena Voluntad de ACDI, quienes apoyarán a la asociación en llevar adelante su misión, compartiendo su visión, a través de su celebridad, popularidad, influencia de acción y arduo trabajo.

Les damos la bienvenida a ACDI a Florencia Mutio (AR), Alessio Sundas (ITA), Luis Martínez (EC), Ricardo Gómez (AR) y Valentina Sassi (ITA).

 

Florencia Mutio es una deportista del jockey entrerriana, reconocida a nivel mundial por haber participado en la Selección Nacional de Jockey las Leonas por muchos años; Valentina Sassi,  ex tenista profesional de Italia que fue medallista de bronce en dobles para Italia en los Juegos Mediterráneos de 2001; Alessio Sundas es agente deportivo italiano y fundador de Sports Man, empresario de medios, autor y personalidad televisiva; Luis Martínez es un jugador de fútbol de nacionalidad ecuatoriana que pasó por su selección nacional y jugó en clubes como Independiente del Valle; y Ricardo Ricki Gómez, por su parte, es un exjugador que brilló en el Club Colón de Santa Fe antes de su retirada y hoy sigue vinculado al mundo deportivo como entrenador de inferiores en Salta.

El objetivo de esta alianza estará centrado en lograr que los Embajadores de Buena Voluntad faciliten acciones de desarrollo para ACDI, siempre enfocados en poner en movimiento la libertad de las personas. Asimismo, tendrán la meta de fortalecer las organizaciones intermedias que están presentes en los territorios y en los barrios donde ejecutamos nuestros proyectos y campañas, promoviendo la generación de nuevos sujetos sociales.

 

La idea de ACDI de sumar estos roles está centrada en seguir buscando estrategias para lograr que jóvenes y adultos en situaciones de vulnerabilidad social puedan adquirir habilidades y competencias necesarias para ingresar al mundo laboral; mejorar e implementar servicios socioeducativos de las organizaciones de la sociedad civil involucradas en el desafío educativo desde las periferias sociales y geográficas; y diseñar y difundir nuevos modelos de negocio sostenibles, que respondan tanto a las necesidades de los pobladores como al cambio climático.