Desde hace 20 años impulsamos este programa de padrinazgo a distancia (modelo que replicamos de la iniciativa Sostegno a Distanza de AVSI) en el que una persona ayuda económicamente a un niño/a o adolescente en situación de vulnerabilidad en su trayectoria educativa.
Con un aporte mínimo mensual de $8.000, el padrino o madrina facilita el acceso a educación, atención de la salud, alimento y vestimenta de niños, niñas y adolescentes, sin alterar las condiciones actuales de vida, dentro de su entorno y en el respeto de su familia.
El interés fundamental es colaborar con el crecimiento de los niños, no sólo a nivel material, sino compartiendo las necesidades y ayudando a ampliar su horizonte de posibilidades a través de la educación.
Cabe destacar que los padrinazgos a distancia son coordinados en mayor medida por asistentes sociales o docentes, que acompañan a ACDI en las escuelas en las que trabajamos, siguiendo de cerca la realidad del niño/a, tomando vínculo con su situación, su familia y sus necesidades.
ÁREAS DE APOYO
Nos centramos en trabajar en los siguientes ejes:
EDUCACIÓN: Organización y seguimiento de actividades educativas como clases de apoyo, talleres culturales, actividades recreativas, capacitación de docentes y colaboradores, asistencia pedagógica, voluntariados.
ASISTENCIA BÁSICA: Ayuda a niños y adolescentes en diversas situaciones de pobreza cubriendo necesidades de vestimenta, alimentos, útiles y cuidado de la salud
FAMILIA: Acompañamiento de familias a través de encuentros, comunicación de las acciones a implementar, actividades específicas como nutrición o sostenimiento psicológico.
¿QUIÉNES PUEDEN SER PADRINOS O MADRINAS?
- Los padrinos y madrinas a distancia pueden ser familias, grupos de amigos, empresas o personas que adhieren de modo individual.
- En el momento de la adhesión al Programa cada uno recibe la ficha personal del niño/a, con una foto y una descripción general del proyecto. Luego, como mínimo, noticias dos veces al año.
- Cada padrino comienza a participar –a la distancia– del crecimiento de su ahijado/a, a través del intercambio de cartas, dibujos, fotos. Así, nace un afecto gratuito que respeta al otro según su dignidad de persona y se convierte para el niño/a en un punto de referencia.
- Quienes deciden sumarse como padrinos y madrinas, comienzan a realizar un aporte económico mensual para potenciar la calidad de la trayectoria educativa de sus ahijados/as*.
*Un 25% de la cuota aportada se destina para gastos administrativos, bancarios y de gestión.
¿DÓNDE ESTAMOS?
Más de 400 ahijados se benefician actualmente en las siguientes iniciativas:
En Santa Fe: Escuelas Santa Lucía (Jardín, primaria y secundaria),Santa Rosa de Lima (primaria y secundaria), Cristo Obrero (primaria y el jardín de infantes) , San Francisco (primaria y secundaria), Itatí (primaria) y el Jardín San José de Varadero Sarsotti.
En Chaco: Escuela N° 924 de Paraje Güemes (zona rural de Nueva Pompeya).
En Tucumán: Escuela primaria rural N° 184 Leopoldo Pérez (Taco Ralo, Departamento Graneros).
En Buenos Aires: Escuelas de nivel inicial, primario y secundario de la Fundación Cutural y Educativa Nuestra Señora de Lujan (en Máximo Paz).
El programa constantemente se expande y ciertas actividades también benefician a otros niños/as de estas escuelas o comunidades.
PREGUNTAS FRECUENTES
En general, un padrinazgo dura hasta que el niño termina el ciclo escolar.
Para que una relación pueda continuar, es fundamental que podamos hacer un seguimiento personal de los ahijados, para que no sea sólo una intervención asistencialista. Por eso, si algún niño se muda o se cambia a una escuela muy alejada, se interrumpe el seguimiento y se le propone al padrino continuar apoyando a otro niño.
El fin de cada padrinazgo es siempre difícil, pero decimos que no es un verdadero fin, sino una semilla de afecto que quedará para siempre en ese ahijado y dará sus frutos.
¿Se pueden encontrar alguna vez padrinos y ahijados?
En principio, la relación es a distancia. Pero, si luego de un tiempo nace la confianza y si los padres del niño están de acuerdo, puede arreglarse una visita. Para los chicos, puede ser algo muy importante, por eso se trata siempre de organizar con precaución y con tiempo suficiente.
En cada institución donde trabajamos (escuelas o centros) un equipo compuesto por asistentes sociales, psicopedagogos, docentes, que conocen la realidad de los chicos, se encarga de la selección. El principal criterio para decidir es que exista algún tipo de vulnerabilidad, por carencias económicas o afectivas o por algún problema en particular (por ejemplo, un niño demasiado tímido o uno que necesita determinada medicación).
PARA ADHERIR AL PROGRAMA se puede hacer click en este botón (una vez completados los datos, nos pondremos en contacto al mail proporcionado) o escribir a padrinossolidarios@acdi.org.ar .
** Una vez completado el formulario de inscripción, te contactaremos para asignarte un ahijado/a en un lapso no mayor a 10 días.