El programa continúa el vínculo con una “niña grande” que por su compromiso escolar aún recibe ayuda de quien la acompañó en primaria y secundaria, estando hoy en la Facultad.

La excepción a la regla en el programa de acompañamiento a distancia que ACDI impulsa desde hace más de 20 años se llama Araceli. La iniciativa Padrinos Solidarios se centra en fomentar que los y las estudiantes completen su educación básica (primaria y secundaria), pero con esta joven se sostiene una tregua, relacionada por un lado con su compromiso escolar y a los brillantes resultados que obtuvo; y también por el deseo de su madrina de apoyarla mientras está cursando estudios universitarios.

Su situación es un magnífico ejemplo y un emblema de la misión de ACDI, cuyo objetivo es siempre partir del valor de la persona para que ésta, consciente de sus capacidades, se convierta en protagonista de su propio desarrollo y construya un futuro mejor para ella y su comunidad.

Araceli hoy está a mitad de camino de su carrera de psicología. Este año está cursando una nueva asignatura llamada Herramientas de Diagnóstico, muy relacionada con el trabajo con niños y niñas.

Mientras asiste a la Facultad, trabaja en empleos temporales para ahorrar algo de dinero y poder sufragar sus gastos personales. Actualmente se desempeña como niñera, sustituyendo a una chica que tuvo un bebé y tiene licencia por maternidad durante unos meses. Esta experiencia también la ayuda a poner en práctica lo que está aprendiendo en un curso de Estimulación Infantil que cursa. Mientras tanto, continúa con su negocio de venta de cuadros y mates, que va muy bien.

Este último mes fue muy especial para ella, ya que afortunadamente recibió de su madrina italiana —en convenio con el programa Sostegno a Distanza de AVSI— la ayuda necesaria para adquirir una bicicleta (se ve en la foto) que le será de gran utilidad como medio de transporte para ir a estudiar y trabajar.