Lo hacemos mediante la puesta en marcha de proyectos productivos orientados a la formación de trabajo y la generación de valor agregado para los productos locales.

 

 

 

A partir de julio de 2017, en articulación con instituciones de la región y gracias al apoyo del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, ACDI puso el foco de su trabajo en el desarrollo personal, familiar y comunitario de los vecinos de las localidades de La Madrid, Taco Ralo y Monteagudo, cuyas problemáticas se vinculan directamente con el histórico aislamiento geográfico, económico y político de la zona; la deforestación y las frecuentes inundaciones.

La estrategia de trabajo de ACDI en esta región se ha centrado, en tanto, en el desarrollo de una amplia promoción social integrada y concentrada sobre 5 dimensiones: previsión, salud, nutrición, trabajo y vivienda.

Con el objetivo de mejorar las capacidades de autonomía y autogestión familiar en cada una de estas dimensiones, el equipo territorial de ACDI, compuesto por dos coordinadoras y 25 acompañantes familiares, trabaja en el diseño de un plan de acción específico por cada una de las 400 familias destinatarias.

Para facilitar el cumplimiento de los planes de acción y fomentar la autogestión de las familias mediante el fortalecimiento de su relación con las instituciones locales, se tejió una Red de Protección Social que involucra a la mayoría de las instituciones educativas y sanitarias locales en una acción conjunta de acompañamiento coordinado, que ha permitido facilitar gestiones, tramites, espacios y sistemas de monitoreo puntales con resultados concretos.

Por ejemplo, se ha trabajado para lograr la tenencia y actualización del DNI de cada integrante de algunas familias; tramitar la asistencia escolar y los controles de salud y vacunación para los niños niñas y adolescentes; y hasta mejorar de las condiciones de salud vinculadas a las viviendas.

En el terreno, el trabajo también se basa en el desarrollo comunitario, que incluye una vasta serie de talleres de formación en oficio, empoderamiento de la mujer, cuidado de la primera infancia y espacios recreativos de intercambio y encuentro orientados a fomentar los lazos comunitarios y la solidaridad entre vecinos. Con la participación de un equipo profesional con un alto compromiso social, se realizan talleres de dulces y conservas, elaboración de productos caprinos, huerta agroecológica, panificación, construcción de cisternas para la captación de agua de lluvia, estimulación temprana, mujeres protagonistas, nutrición y alimentación saludable, desarrollo de emprendimientos, albañilería, reciclaje y artesanías de hoja palma.

Para este año, la mayoría de las 400 familias destinatarias será promovida del Plan Nacional de Protección Social, habiendo cumplido todas las principales metas y objetivos contenidos en los planes de acción, y habiendo adquirido capacidades concretas para mejorar los ingresos, la autonomía y la participación comunitaria.