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Programa Enseñar y Aprender a Estudiar 2018-11-14T10:18:06+00:00

Descripción del proyecto

Información del proyecto

Tiempo de Ejecución:

2010- 2018

Rol de ACDI:

Coordinador

Financiamiento:

Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación

Monto destinado al proyecto

$ 49.875,00

Socios y colaboradores:

Universidad Nacional del Litoral (Santa Fe) – Escuelas secundarias de la ciudad de Santa Fe: Escuela de Educación Técnica Nº 481 “Esteban Echeverría”, Escuela secundaria Orientada y Modalidad Técnico Profesional Particular Incorporada N°2025 Ceferino Namuncurá.

País de desarrollo:

Argentina

Descripción

Por octavo año consecutivo, de marzo hasta finales de noviembre 2018, ACDI colaborará con la Universidad Nacional del Litoral en el área de los proyectos de extensión, con el objetivo de responder a las necesidades de apoyo escolar y contención social manifestadas por algunas escuelas secundarias. El programa “Enseñar y Aprender a Estudiar” está enmarcado en el Programa de Compromiso Social Voluntario de la Secretaria de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación. Como el año pasado, este año un grupo de estudiantes voluntarios de la Universidad Nacional del Litoral brindará su apoyo a través del acompañamiento áulico de adolescentes en edad escolar, en las Escuelas Secundarias Nº 2025 “Ceferino Namuncurá”y Nº 481 “Esteban Echeverría”de Santa Fe.

El objetivo es el de habilitar nuevos espacios de aprendizaje que enriquezcan la propuesta educativa en barrios marginales, favoreciendo la adquisición de metodologías de estudio que contribuyan al desarrollo de aprendizajes críticos, significativos y autónomos de alumnos que pertenecen a contextos escolares de vulnerabilidad social. A la vez, se quiere contribuir al proceso de formación de los estudiantes universitarios en relación con la transferencia de conocimientos académicos en situaciones reales. Las áreas didácticas de en las cuales los voluntarios acompañan a los alumnos son: ciencias naturales, matemáticas, lengua, inglés y ciencias sociales.

Muchos de los alumnos beneficiarios no tienen personas adultas dispuestas o suficientemente formadas para ayudarlos y motivarlos en el estudio, y
tampoco pueden contar con espacios domésticos idóneos para concentrarse y realizar sus tareas, por lo que su principal espacio de aprendizaje resulta ser el aula. La escuela cubre un rol fundamental para la educación de estos jóvenes, pero al mismo tiempo, los docentes se ven desbordados ante las problemáticas que esta realidad les plantea, asumiendo con dificultad su tarea o sin las herramientas suficientes.

Por ello el acompañamiento áulico de estudiantes voluntarios propuesto por el proyecto descomprime la situación, favoreciendo el trabajo docente y el desarrollo regular de las actividades didácticas. Al ser jóvenes, muchas veces los voluntarios logran además cierto nivel de compañerismo y confianza con los alumnos, llegando potencialmente a generar un impacto positivo en el desempeño escolar y en las elecciones de vida. En este sentido, para el proyecto es muy importante dedicar espacios para el intercambio de experiencias, seguimiento y capacitación de los voluntarios.

Nuestro trabajo brinda una oportunidad concreta a toda persona que apueste a la educación y quiera contribuir activamente a su promoción,  satisfaciendo además la necesidad de experiencias didácticas en el campo que tienen muchos estudiantes universitarios. A todo esto, agregaríamos el inestimable valor del intercambio entre ACDI, la universidad y las escuelas. El trabajo conjunto e interinstitucional hace que este tipo de proyectos sean especiales y constituye el corazón de los proyectos de extensión, es decir la vocación social de la universidad y su voluntad de dialogar con otras instituciones para promover la educación y el conocimiento al fin de adquirir el desarrollo social.

Fundamentos y antecedentes

Aprobado por el Ministerio de Educación de la Nación por primera vez en 2010, el proyecto –que originariamente tomó el nombre de “Tutorías de apoyo escolar para adolescentes en situación de pobreza de Santa Fe”– fue evolucionando hasta el día de hoy, involucrando a más de 200 voluntarios y beneficiando directamente a 8 escuelas y más de 1.000 alumnos.

Las escuelas destinatarias del proyecto pertenecen a zonas conocidas por los altos índices de pobreza, violencia y consumo de drogas. La situación socioeconómica de marginalidad que caracteriza el entorno social y familiar de los alumnos beneficiarios del proyecto fue de hecho uno de los motivos que generó la propuesta de convocar a voluntarios que acompañen y motiven el camino de acceso a la educación.

Durante la ejecución del proyecto “Enseñar y aprender a estudiar”, a las reuniones de monitoreo y evaluación previstas por el proyecto se suma un curso de capacitación, titulado “Educar al estudio a adolescentes en contextos de vulnerabilidad social: ¿Misión posible?” dedicado a los voluntarios y docentes involucrados en las actividades. El curso, implementado desde la Facultad de Humanidades y Ciencias de la UNL y coordinado por la Dra. Gracia Clerico, propone un constante diálogo con los estudiantes involucrados, para acompañarlos en las dificultades que están enfrentando en el contexto social, sea con los alumnos o con los profesores.